sábado, 24 de octubre de 2009

EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Hoy se habla mucho del calentamiento de la Tierra, producido por la contaminación de las industrias y por la actividad misma del ser humano. Existen organismos nacionales e internacionales que se preocupan y trabajan para que este calentamiento desaparezca o para, que al menos, se detenga o disminuya. Casi todos los países civilizados cuentan con un Ministerio que se encarga, entre otras cosas, del cuidado de nuestro querido planeta. En España tenemos el Ministerio de Medio Ambiente que constantemente realiza campañas de concienciación sobre el tema.
Pues bien, la Filosofía también nos puede ayudar en este caso. Hay muchos filósofos que nos hablan del cuidado y conservación del planeta, pero hoy me voy a fijar en uno contemporáneo nuestro, ya que murió en el último cuarto del siglo pasado. Se trata de Martín Heidegger filósofo alemán que nació en Messkirch, una localidad situada entre el Rin y la Selva Negra, un 26 de septiembre de 1889 y que murió, como he dicho, en el último cuarto del siglo XX, concretamente el 26 de mayo de 1976, en la ciudad de Friburgo de cuya Universidad fue primero alumno y después profesor.
Heidegger consideraba al hombre (al hablar del hombre me refiero a la especie humana, es decir al varón y a la mujer) como el Dasein, palabra alemana de difícil traducción que puede traducirse como ser ahí. Es decir que es un ser arrojado a la existencia en un mundo que está lleno de cosas que puede utilizar. Pero este estar en el mundo consiste en un vivir en él y relacionarse con todas las cosas que en él hay y con los demás hombres. No está en el mundo en virtud de una mera situación espacial como lo están, por ejemplo, las pirámides de Egipto o el Partenón de Atenas.
Pero las cosas que hay en el mundo no son de éste, simplemente están en él para que sean utilizadas por el hombre, utilización que ha de ser Auténtica, que en el lenguaje de Heidegger equivale a responsable. Es decir, que el ser humano debe utilizar las cosas de la naturaleza, pero, a la vez, cuidar de ellas, para que las próximas generaciones las puedan usar también.
En mi libro Facilosofía (2008) digo que este filósofo puede constituir las delicias de un ecologista, por la forma en la que indica que el hombre debe utilizar las cosas de la naturaleza, es decir, cuidando de ellas, como acabo de señalar.
Debemos acordarnos de Heidegger cuando vayamos de excursión al campo, teniendo cuidado de recoger los restos de la comida que hayamos llevado y apagando bien el fuego que hayamos encendido para hacerla. De esta forma no solamente cuidaremos el medio, sino que evitaremos incendios como los que, por desgracia, vemos cada verano.
También se deben cuidar los ríos y los mares. En esto tienen mucha responsabilidad los gobiernos, que deben vigilar que los restos de las industrias, vayan ya depurados cuando se vierten en las aguas de los ríos. Otro tanto se debe decir de los mares. Todos tenemos presentes las catástrofes que los barcos petroleros han ocasionado no, solamente, en la fauna y flora del mar, sino también en la contaminación de las playas.
Por eso debemos acordarnos de este filósofo y procurar contaminar lo menos posible ya que las cosas del mundo están en él para ser utilizadas por los hombres, pero no solamente por los de una generación, sino por los que vendrán después de nosotros, si es que con nuestra desidia e irresponsabilidad no hemos terminado antes con la vida en la Tierra. Hagamos caso, pues, de Heidegger.
Otro día hablaré de lo que este filósofo decía sobre el cuidado que debemos tener con los demás hombres que coexisten con nosotros.

En mi libro Facilosofía de Ediciones Absalon, puede el lector ampliar lo que en este artículo se ha dicho.

jueves, 22 de octubre de 2009

RECUPERAR EL CONSENSO

Estamos atravesando unos momentos de mucha tensión y enfrentamiento entre los españoles que, dada nuestra tradición histórica, nos exponemos a terminar en un nuevo enfrentamiento. Parecía y así, ha sido durante los últimos treinta y dos años, desde que en 1977 se celebraron las primeras elecciones libres después de los cuarenta años del Régimen de Franco, que se habían acabado las divisiones y empezábamos a mirar el futuro todos unidos. En aquella ocasión, como ya he comentado en otro artículo, todos los políticos se pusieron de acuerdo en olvidar el pasado y mirar al porvenir. Y al decir, todos me refiero a todos: los que pertenecían al Régimen y los de la oposición a él. Todos fueron capaces de mirar al futuro y a no escarbar en el pasado, a no abrir heridas que ya se habían cerrado. De esa forma se llegó al consenso que desembocó en la Constitución de 1978 y que ha colocado a España entre los países más desarrollados del mundo, sirviendo, además, como modelo para pasar de un régimen autoritario a una democracia, sin derramar una gota de sangre y sin que se perdiera el ritmo de vida que cada uno llevaba. Todas las instituciones siguieron funcionando sin traumas, y lo mismo ocurrió al mundo empresarial y la vida diaria en su totalidad.
Pero de un tiempo a esta parte, todo esto parece que está cayendo en el olvido. Se vuelve hablar de las heridas producidas por la guerra civil de 1936-39; se vuelven a recordar los muertos de una y otra parte; se toman iniciativas que rozan el ridículo, como, por ejemplo pedir el certificado de defunción del General Franco y el empeño de abrir fosas en las que la mayoría de las veces no se encuentra en ellas nada, tal como ocurrió en un pueblo de la provincia de Cáceres cercano al mío. Con esto no estoy poniendo en tela de juicio las decisiones de los jueces, ¡Dios me libre!, es posible, además, que estas iniciativas sean normales en un proceso judicial, yo solamente quiero señalar datos que nadie puede negar. Por otra parte recordar la máxima romana de Primun vivere, deinde philosophari (primero vivir, luego filosofar, resolvamos la situación actual y después ya se pedirán cuentas a quien se les deban pedir ). Es decir, que no dudo de la corrección de las actuaciones señaladas por parte de algunos jueces y políticos, sino que en los momentos que estamos viviendo, no dudo que esto sea importante, pero, desde luego, no es prioritario.
Estamos atravesando una crisis económica y financiera de dimensiones considerables, pero mientras que en países de nuestro entorno se han dedicado a trabajar y a tomar medidas para salir de ella, nosotros estamos buscando tumbas, aún en contra de la opinión de los familiares, como es el caso del poeta García Lorca. Nos dedicamos a promover leyes, como la del aborto, que ni es prioritaria ahora, ni la sociedad la reclama, ni siquiera el partido del gobierno la contemplaba en su programa electoral.
Menos mal que al lado de todos estos despropósitos se están escuchando voces que reclaman la recuperación del consenso. Voces de personas de peso en la política nacional, tales como los señores Bono, Solchaga, Leguina, Rodríguez Ibarra o Almunia, por citar los más significativos y sin olvidar al gobernador del Banco de España. También algunas corrientes del partido socialista como cristianos por el socialismo y otros grupos minoritarios en el arco parlamentario como UPYD o CiU están reclamando cordura. Lástima que, salvo honrosas y contadas excepciones, no se escuchen estas mismas voces en el principal partido de la oposición (me refiero a los dirigentes, no a los afiliados y simpatizantes que sí que lo hacen) . Sería conveniente que los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, dejaran de preocuparse por los votos y se preocuparan más del bienestar de los españoles. Yo no soy político, pero pienso, como una gran mayoría, que sería conveniente que intentaran por todos los medios recuperar el consenso en los temas fundamentales y, así, como se hizo en 1977, miraran al futuro y se olvidaran, de momento, de los votos, porque ¿para qué sirven estos si el país se viene abajo? Pido a Dios que les haga ver esta necesidad de contemplar la realidad y no hacer como los bizantinos que estaban discutiendo sobre el sexo de los ángeles mientras los bárbaros del norte estaban sitiando la ciudad.

sábado, 10 de octubre de 2009

OBAMA PREMIO NOBEL DE LA PAZ




Vaya por delante que no está en mi ánimo dudar de las capacidades y los méritos del Sr. Obama. Todo lo contrario reconozco que deben ser muchos para que, con los prejuicios que hay en los Estados Unidos contra las personas de su raza, haya llegado a la Presidencia del Estado más poderoso del mundo actual. Pero de ahí a que a los diez meses de haber tomado posesión como Jefe del Estado, le haya sido concedido el preciado galardón hay un gran trecho que recorrer.
Que lo que acabo de decir no son apreciaciones gratuitas mías, lo demuestra el hecho de que ha sido el propio Obama el que ha reconocido que “ Honestamente, creo que no merezco el Nobel de la Paz”. Y el de que sus más cercanos colaboradores en la Casa Blanca pensaran cuando recibieron la llamada que se trataba de una broma de alguna emisora de radio o televisión, tal como ocurrió aquí en España cuando Evo Morales realizó su primera visita como Presidente de Bolivia, que unos humoristas imitando la Voz del Presidente Rodríguez Zapatero le hicieron creer que se trataba de él y Evo Morales se creyó a pie juntilla todo lo que le dijeron y prometieron. Es más, en una emisora escuché ayer como el corresponsal de la misma en los Estados Unidos informaba que el propio Presidente le preguntó al jefe de la C.I.A. si él tenía noticias de que su nombre hubiera sonado para el premio Nobel. Y es que el Sr. Obama hasta la fecha solamente ha hecho una declaración de buenas intenciones y manifestado una actitud quizás más positiva para alcanzar la paz en el mundo, pero de las cuales no se ha desprendido ninguna realidad concreta todavía. Las tropas internacionales continúan en Irak y en Afganistán; los palestinos y los judíos siguen a la greña; Irán y Corea continúan con su deseo de fabricar armamento nuclear; en África y en la India la gente se sigue muriendo de hambre. Es decir, que el panorama mundial sigue lo mismo que antes de llegar el Sr.Obama a la Casa Blanca. Por esta regla de tres de declaración de buenas intenciones, al Sr. Rodríguez Zapatero le tenían que conceder el premio Nobel de Economía.
Existen muchas personas en el mundo dignas de obtener el preciado galardón y siguen sin él. No voy a salir de España. A la muerte del general Franco, todos los partidos políticos sin excepción se pusieron de acuerdo para pasar de una dictadura a una monarquía parlamentaria, sin necesidad de ninguna ruptura y, lo que es más importante, sin derramarse una gota de sangre. Y todos hicieron dejación de muchas de sus aspiraciones. Los que procedían del régimen anterior, sacrificaron su situación y renunciaron a sus privilegios. Fue el mismo Ministro Secretario General del Movimiento el que capitaneó la desaparición de las Cortes Franquistas. En el lado de la oposición, entonces aún clandestina, lo que supone más mérito aún, también cedieron a muchas de sus aspiraciones. Ellos querían ruptura y no continuidad, pues bien, renunciaron a ella, así como a sus deseos de revancha, lógicos por otra parte si pensamos que estuvieron cuarenta años deseándola, en aras de la paz y de la convivencia de los españoles. Todo esto bajo la tutela y la dirección del Rey Juan Carlos I, de tal manera que la transición española se puso como modelo a imitar en todo el mundo. Pues bien, ni el rey, ni ninguno de aquellos políticos recibieron el premio Nobel de la Paz. Y pienso que, al día de hoy, tienen, todos, muchos más méritos que el Sr. Obama para recibirlo.
Y dicho esto, no sé si el citado premio es lo que dice ser o, por el contrario, un caramelo envenenado para el Presidente de los Estados Unidos, porque ¿cómo todo un Premio Nobel de la Paz va a mantener tropas en Irak y a animar a mantenerlas a sus socios de la ONU? Y ¿cómo todo un Premio Nobel de la Paz, va a aumentar y pedir a sus socios que lo hagan también sus contingentes en Afganistán? Y ¿cómo todo un Premio Nobel de la Paz, va a impedir que Irán y Corea tengan su propio armamento nuclear? Y ¿ cómo todo un Premio Nobel de la Paz va a consentir que se mueran de hambre millones de seres humanos? Y así se podrían seguir enumerando muchas situaciones con las que se tiene que encontrar el Sr. Obama y que el citado premio va a condicionar su toma de decisiones. Así que mi duda es si al Sr. Obama le han otorgado el premio para tenerlo contento o, por el contrario para ponerlo en aprietos y desprestigiarlo. En ambos casos con amigos como estos el Sr. Obama no necesita ya enemigos.
No obstante a todo lo anterior felicito al Sr. Obama de todo corazón, a la vez que le deseo mucha suerte, porque la va a necesitar y, al fin y al cabo, sus decisiones acertadas o erróneas de alguna manera nos afectarán también a nosotros.



martes, 29 de septiembre de 2009

CLAVES PARA LA MALA EDUCACIÓN

Este artículo me lo ha inspirado un reportaje que he leído en la prensa (ABC, 27/9/09), sobre la violencia de los hijos contra los padres.
Si queremos tener hijos e hijas violentas, solamente tenemos que seguir las siguientes pautas.

1ª) Eliminar de la escuela, al decir escuela me refiero a todos los niveles educativos, la cultura del esfuerzo, con la disculpa de que el niño o el joven se pueden frustrar si suspenden. Por esta razón en el Sistema Educativo Español, los alumnos pueden promocionar al curso siguiente, aunque tengan varias asignaturas suspendidas. Pero los niños y jóvenes no se frustran con tanta facilidad como algunos piensan, sino que tienen una gran capacidad de adaptación a las circunstancias. Lo que no hay que hacer con ellos es ponerles zancadillas, sino acostumbrarlos a que superen obstáculos, por supuesto adaptados a su capacidad y madurez, para que se vayan acostumbrando a superar los que en su vida adulta se van a encontrar con toda seguridad. No es bueno dejar a los niños vivir a su manera como preconizaba la escritora y feminista sueca Ellen Key, porque el niño tiende, por naturaleza, a satisfacer sus caprichos y está claro que la vida real nos enseña que no podemos tener todo lo que deseamos y en el momento en que los deseemos. Por eso hay que acostumbrar a los niños, desde muy pequeños a renunciar a determinados caprichos.
2ª) Dar al niño todos los caprichos que se le antojen, porque entonces lo que hacemos es enseñarle a que las cosas se pueden conseguir con sólo pedirlas, con lo que estamos dando de lado a cualquier tipo de esfuerzo. Esto es muy perjudicial para él. Porque cuando no estén ya los padres para satisfacer sus caprichos, es entonces cuando se frustran y pueden reaccionar de forma violenta. Y lo que hicimos pensando que le hacíamos un bien, se convierte en el peor favor que se le puede hacer a un hijo: reducir su autonomía y eliminar su autoestima, porque una persona que depende del favor de los demás, no es independiente y al no conseguir las cosas por su propio esfuerzo, hace que no aprenda a valerse por sí mismo y conseguir logros que aumentarían su autoconcepto.
3ª) No establecer en la familia y en el centro escolar normas claras y enseñarle a cumplirlas. Los padres ( y al decir padres, me refiero también a las madres) deben dictar normas en la familia, pocas, pero claras y posibles de cumplir, con el fin de poner límites a las apetencias de cada uno. Las normas han de ser de obligado cumplimiento para todos y deben llevar acompañadas su correspondiente sanción, si no se cumplen; sanción que ha de cumplirse a rajatabla, una vez impuesta y que debe verse, más que como sanción, como consecuencia de no haber cumplido la norma establecida. Si no se hace esto, estamos contribuyendo a la mala educación de los hijos.
4ª) Dejar sin corregir cualquier falta por pequeña que sea, porque si se deja pasar una falta leve, puede conducir a la comisión de otra más grave. Como dice la teoría de la Ventana Rota, de la que he hablado ya en este blog, al tratar sobre La ley del Menor.
5ª) Quitar la autoridad a los padres, como hace el Derecho Penal en su artículo 153 que priva a éstos de utilizar medidas paliativas como encerrar a su hijo en su cuarto durante 24 horas para que reflexione sobre una actitud incorrecta, o simplemente darle un tortazo ante un mal comportamiento del hijo. De esto ya he hablado también en el artículo ¿La Mala Ley?
6ª) Quitarle también la autoridad a los maestros y profesores, porque entonces los alumnos campan por sus respetos y los centros se convierten en verdaderas selvas, en las que impera la ley del más fuerte. Ejemplo de esto son las frecuentes agresiones a profesores y a otros alumnos e incluso, como he visto yo, a padres de otros compañeros.
7ª) No acostumbrar al niño desde pequeño a que asuma algunas responsabilidades en la casa, siempre teniendo en cuenta su edad y sus capacidades.
8ª) Quitar la autoridad a los maestros y profesores delante de los hijos. Recuerdo que cuando yo asistía a la escuela primaria si el maestro me castigaba, tenía gran cuidado de advertir a mis compañeros que no dijeran nada en sus casas, porque si mi padre se enteraba del castigo, me imponía él otro aún mayor, aunque después fuera a preguntar al maestro la causa del castigo. Hoy ocurre lo contrario, el niño le dice al padre que el maestro lo ha castigado y, en lugar de reprender al hijo, va al colegio a protestar, cuando no a agredir al maestro.
9ª) Tratar a los hijos y a los alumnos como si fueran amigos. Ya he dicho en otra ocasión, que los niños y jóvenes quieren que sus padres sean padres y sus maestros, maestros. Sus amigos se los buscan ellos entre muchachos de su edad.
10ª) La falta de coordinación de los padres. Si uno de ellos impone un castigo al hijo y el otro lo critica e incluso se lo afea delante del niño, le hace un flaco favor a éste. Los niños son muy listos y enseguida se dan cuenta a quien recurrir para que le perdonen un castigo. Por el contrario si sabe que tanto el padre como la madre están siempre de acuerdo, se limita a cumplirlo sin ninguna frustración y sin sufrir ningún trauma.

viernes, 18 de septiembre de 2009

AUTORIDAD DOCENTE

Doña Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid, está dispuesta a considerar a los maestros y profesores como autoridad pública, lo cual es un paso importantísimo para devolver a los docentes el prestigio que las últimas leyes educativas le han arrebatado y así, de esta forma, recuperar el papel primordial de la escuela, cual es enseñar y educar a sus alumnos, cosa que últimamente no podían hacer, por estar totalmente desprotegidos ante la ley. He visto salir llorando a profesoras porque eran incapaces de dar clase, al no poder controlar a sus alumnos por la falta de recursos para ello. De nada les valía decirles que iban a suspender o que les pondrían un parte de disciplina, porque les daba igual. No les asusta suspender, porque saben que el Sistema Educativo (SE), les facilita el pasar de curso aunque tengan varias asignaturas suspendidas. En cuanto a los partes, cuanto más acumulen mejor, ya que eso supone que los expulsen unos días del colegio o instituto y de esa manera se encuentran con unas vacaciones extraordinarias. Luego se vuelve a las mismas y al poco, tiempo otros días de vacaciones. Esta es la cruda realidad de lo que está pasando en la educación española desde hace ya algunas décadas. Y quien no se lo crea que se pase por algún instituto público unos días, pero no de visita, sino metiéndose en las aulas. Parece ser que en la Comunidad Valenciana ya está implantada esta medida, con buenos resultados. Y que algún sindicato de docentes lo está pidiendo también para Andalucía. Lo ideal sería que fuese el Ministerio de Educación el que lo implantara con carácter general para todo el Estado. No cabe duda que este es un paso importante, pero no olvidemos que es eso, sólo un paso. Hay que dar más si de verdad se quiere tener un sistema de calidad. Yo sugiero los siguientes:
· Establecer un pacto de Estado para la Educación entre las fuerzas políticas (al menos entre las dos mayoritarias y así desarrollar un Sistema Educativo serio y que no esté al albur del gobierno de turno. (El mismo Rey de España, ha pedido este pacto hace unos días),
· Descargar al profesorado de tanta burocracia como tiene que hacer ahora, que solamente sirve para quitarle el tiempo que tendría para preparar sus clases y para enseñar a sus alumnos.
· Que la Inspección Educativa pueda de nuevo entrar en las aulas, como se hacía antes, y así darse cuenta de los problemas que puedan tener algún profesor o maestro y ayudarles. Esta medida supone que los inspectores tengan la preparación pedagógica y científica adecuada y accedan al Cuerpo después de superar una oposición seria.
· Que los directores de los centros sean también seleccionados en función de su preparación y no elegidos. Un centro educativo es una empresa y en éstas los directivos no los eligen los obreros, sino que los selecciona entre los mejores la dirección de la empresa.
· Que los padres, sean padres, es decir que colaboren en la educación de sus hijos y que no socaven ante éstos la autoridad del profesorado, sino preguntarle a éste cuando tengan alguna duda sobre alguna decisión tomada, pero nunca delante del hijo (al decir hijo me refiero también a las hijas).
· Que los centros hagan una programación realista y sencilla, en función de lo alumnos que tienen, estableciendo pocas normas pero claras y de obligado cumplimiento para todos, eliminando todos esos documentos de proyectos curriculares y reglamentos farragosos que a la hora de la verdad solamente sirven para la galería.
· Descargar a los alumnos de esa montaña de libros de texto a los que se les está obligando. La mayoría ni se tocan.
· Establecer el orden y la autoridad en las aulas. Los profesores y los alumnos, no son coleguillas ni amiguetes, entre otras razones, porque los segundos no quieren. Los amigos se los buscan ellos entre sus iguales. Lo mismo se puede decir para los padres. Tanto unos como otros son profesores y padres, lo cual no quiere decir que no respeten y quieran a los alumnos e hijos. Es más a éstos les gusta tener un referente de autoridad en casa y en clase y no un amiguete adulto.
· Modificar la organización de la Educación Obligatoria, dejando la obligatoriedad hasta los dieciséis años, pero no la comprensividad.
Sé que estas medidas parecerán clasistas o autoritarias, pero ni lo uno ni lo otro. No son clasistas, porque el SE que propongo establecería el paso entre las distintas vías y no son autoritarias, porque lo que pretenden es establecer un orden que permita que cada uno pueda cumplir con su obligación: que el maestro o profesor puedan enseñar, los padres educar y los alumnos aprender, que es lo que un sistema educativo serio se debe proponer .
Por ejemplo: Supongamos que el SE establece dos vías, a partir de los doce años, un bachillerato de cuatro años y una formación profesional también de cuatro dividida en dos ciclos de dos años cada uno y que un alumno elige el bachillerato, pero cuando va por segundo curso, se da cuenta de que a él lo que le va es la formación profesional. El sistema debe facilitar el paso de ese alumno a la nueva vía, sin que pierda ningún año por ello y viceversa, que un alumno de formación profesional pueda incorporarse de la misma manera al bachillerato.
También habrá quien diga que esto es retrógrado, porque ya se ha hecho en España, pero la historia está para enseñarnos y la educación debe ser conservadora e innovadora, conservando lo bueno de épocas anteriores e introduciendo innovaciones de acuerdo con la evolución de los tiempos.
Para demostrar que esto es así, recurro a un texto de Quintiliano, pedagogo del siglo I que recomendaba lo siguiente a los maestros:
…No agobiar con tareas la debilidad de los discípulos, sino tener consideración a sus fuerzas y acomodarse a su capacidad. Porque a la manera que los vasos de boca angosta no reciben nada del licor que se les envía de golpe, pero se llenan cuando se les echa poco a poco y gota a gota, así se ha de tener cuenta por lo que puede el talento de los niños…” ( Ángeles Galino Textos Pedagógicos).
¿Esto no es la tan traida y llevada Atención a la Diversidad” que tanto defendía la LOGSE? Pues ya era recomendada hace veinte siglos.

sábado, 5 de septiembre de 2009

VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE

Hoy quiero anunciar el próximo lanzamiento de la editorial Absalon. Una novela que, plantea un tema que ha intrigado al ser humano, desde que puso los pies en este planeta y vio morir al primero de sus semejantes: qué ocurre después de lo que solemos llamar muerte, ¿hay algo después?, ¿existe otra vida? En esta novela, titulada "El Ritual (proyecto UR-21)", su autor, F. Javier Castro Miranda, huye de la superchería y lo esotérico y admite haber entremezclado un tenue hilo conductor ficticio con numerosos hechos y avances tecnológicos reales que nos darán una visión aproximada y "científica" de la posibilidad de vida después de la muerte. Por eso estoy seguro que no dejará indiferente a nadie.

A través de dos compañeros y ex cirujanos cardiovasculares, Martín Somarriba y Silvia Aragón, Castro nos propone avanzar en una trama adictiva en la que destacán sobremanera los diálogos y argumentos esgrimidos. Entre pasado y presente, el libro recuerda también los atentados del 11-M, regalándonos una historia entrañable que promete dejar huella en los lectores.

Tras su éxito con "Los Diablos del Mar. La odisea de la Burla Negra", Javier Castro nos invita a dejarnos llevar por una novela, sin duda apasionante y que nos hará recapacitar al final de la misma.

Si quieres tener un adelanto, antes de su salida el día próximo 23, y quieres saber más sobre su temática, puedes visitar:

www.elritualproyectour21.blogspot.com o www.edicionesabsalon.com

Además se pueden visitar dos de sus promociones pinchando en los siguientes links:

http://www.youtube.com/watch?v=d_N1El5u834

http://www.youtube.com/watch?v=RakQg_fECYc

Espero sea de utilidad este mensaje.

sábado, 29 de agosto de 2009

INJUSTICIAS SOCIALES

Hace unos días he visto en televisión un reportaje sobre hoteles lujosos, en el que hablaban de uno que contaba con habitaciones, también de lujo, para perros. Estas habitaciones disponían de todas las comodidades que uno se pueda imaginar; incluso el hotel disponía de una persona para sacar a pasear al perrito. Mientras lo veía, me acordaba de la cantidad de niños y personas que no tienen un techo donde cobijarse, y no hay que salir fuera de España para verlo, en cualquiera de nuestras ciudades y pueblos nos encontramos con frecuencia casos de estos. No estoy en contra de los animales, ni mucho menos, pero todo debe tener un límite y considero una injusticia que existan personas que se gastan el dinero para que un animal viva mucho mejor que muchas personas. Y luego, a lo mejor, están en contra del aborto, que me parece muy bien; yo también lo estoy. Pero ¿no sería mejor que adoptaran un niño o cobijasen en sus casas a estas personas que no tienen un techo? Porque seguramente algunas son hasta conocidas, si no familiares, y, por supuesto gente de fiar. Este reportaje y esta situación me han inspirado el siguiente poema.


CONTRASTES


Por techo el cielo estrellado,
y por lecho el frío césped,
en un parque desolado,
dormían por falta de huesped.

Una muy liviana manta,
que casi se transparenta,
es toda la vestimenta,
de una familia de humanos.

Unos pasos adelante,
sobre un banco de madera,
dormía otro caminante,
al lado de sus hermanos.

De una casa colindante,
salía un hombre con su can,
y una actitud exultante,
se notaba en su ademán.

Pasó ante aquellos humanos,
rebosante de alegría,
y, un niño que pan pedía,
lloraba junto a su hermano.

Yo que presencié la escena,
no me pude dominar,
mirando al hombre con pena,
díjele con sentimiento,
¡no deje a este niño hambriento,
para que coma su can!