viernes, 15 de abril de 2016

¿ESCUELA PÚBLICA O ESCUELA PRIVADA?






            Este es un  tema de discusión constante, que en estos días ha salido de nuevo a la palestra con motivo de la petición de derogación de la LOMCE. El tema de la discusión de escuela pública o privada es recurrente para los políticos. No voy a entrar en hacer valoraciones sobre uno y otro modelo de escuela, entre otras cosas porque yo he sido funcionario de la primera, tanto en Primaria como en Media, ahora Secundaria. La calidad de una escuela está en función de su profesorado, sus equipos directivos y sus recursos, pero  sin olvidar la importancia de la implicación de la familia que es la primera educadora.  Es en ésta donde los niños, y al decir niños me refiero a los dos sexos, empiezan la socialización y aprenden los primeros valores. Los profesores, tanto de una como de otra escuela, suelen ser profesionales bien preparados, sobre todo los de la pública que han tenido que superar una oposición para serlo, eso no quiere decir que los de la privada lo estén menos. El Problema es que con demasiada frecuencia, en ambos modelos, pero sobre todo en la pública, no los dejan ejercer debidamente sus funciones, por lo que poco pueden hacer.
            Hace unos años un amigo, con el que coincidí en el autobús, se me quejaba de que el Gobierno subvencionara los colegios concertados, que como todo el mundo sabe son colegios privados, seglares o religiosos a los que acuden alumnos de distintas procedencias sociales. Tienen que pagar algo, pero no mucho. Pues bien este amigo que se quejaba de la subvención resulta que tenía a su hija en un colegio, no concertado, sino privado total, es decir un colegio en el que la administración educativa no tiene mucha autoridad, porque son empresas privadas, sin ningún tipo de ayuda de los gobiernos. Otro, y éste tenía un cargo importante en Educación, se quejaba de la enseñanza religiosa pero tenía a sus hijas en un colegio de monjas. ¿Cómo se entiende esto?
            A ambos  les contesté que la escuela privada era muy fácil eliminarla, sin que nadie se pudiera ofender ni siquiera protestar ni acudir a ningún tribunal. Me preguntaron que cómo era eso posible y les dije sencillamente, que  dando calidad en la pública. Si tuviéramos una escuela pública de calidad, pocos padres llevarían a sus hijos a la escuela privada. Y si no la tenemos no es por falta de medios, pues se gasta mucho dinero en educación, muy mal gastado, pero se gasta. Podría poner muchos ejemplos, pero este artículo se alargaría demasiado. Sólo quiero señalar qué hay que hacer, a mi modesto saber y entender, para que una escuela sea de calidad.
            En primer lugar devolverles la autoridad a los profesores y a los padres, digo autoridad, no autoritarismo. La autoridad es  El atributo de gobierno que algunas personas tienen por razón de su situación, de su saber o de alguna cualidad, o por el consentimiento de los que voluntariamente se someten a ellas: la autoridad de los padres, del jefe, del médico, del profesor, etc. Hay más acepciones de este término, pero esta es la que mejor se adecúa al tema que estamos tratando.
Mientras que el autoritarismo  Es la sumisión incondicional a la autoridad  o dicho de otra forma, el abuso de ella.
            He hecho esta distinción, porque hay muchas personas que confunden los dos conceptos. La autoridad es necesaria, tanto en la familia, como en un centro escolar, como en un país o como en un centro de trabajo. Sin autoridad ninguna de estas instituciones puede funcionar correctamente. El autoritarismo, por el contrario no solamente no es necesario, sino que es perjudicial. Unos padres autoritarios no educan a sus hijos en la libertad, y les obligan, indirectamente, a mentir, para evitar castigos motivados por su abuso de autoridad. Lo mismo ocurre con los profesores o con los gobernantes autoritarios.
            Consecuencia del autoritarismo es el dejar hacer, el relativismo cultural que ahora impera. Tanto el autoritarismo, como el relativismo son dos vicios y como decía Aristóteles en medio de ellos está la virtud. Pues bien el justo medio entre el autoritarismo y el relativismo, es la autoridad. Y como estamos hablando de escuela, los alumnos quieren profesores y padres con autoridad, porque les inspiran confianza y seguridad. Si esto fuera una charla y no un artículo, contaría anécdotas reales con nombres y apellidos que demuestran lo que acabo de decir. Pues bien, uno de los problemas, quizás el mayor, del fracaso de la escuela, no del escolar, es la falta de autoridad de padres y profesores. Por eso he señalado la necesidad de devolvérsela para tener una escuela eficaz.
            En segundo lugar, fijar unas normas, pocas pero claras y posibles de respetar y que sean de obligado cumplimiento para todos: padres, hijos, profesores y alumnos.. Yo no le puedo decir a un alumno que no fume en el pasillo, si yo estoy fumando en él. Estas normas, en la medida de lo posible pueden ser elaboradas y consensuadas por todos. Se puede hacer y da resultado.
            En tercer lugar, liberar al profesorado de la cantidad de papeleo y de reuniones que  no sirven para nada, salvo para disimular el fracaso de la escuela. Se les obliga a hacer unas programaciones que no les sirven porque no se ajustan a la realidad, pero que les hace perder un tiempo que es de los alumnos. Lo mismo ocurre con el exceso de reuniones.
            Por último que los cargos directivos sean ocupados por los que demuestren más capacidad pedagógica y social y que la inspección se dedique a sus funciones, es decir: vigilar orientando cuando sea necesario. Un amigo inspector que ha ocupado puestos importantes en política, le dijo al Consejero de Educación que les pagaban como a coroneles, pero les encargaban tareas de sargento. Un inspector, no está para contar niños, ni apagar fuegos, sino para asesorar al profesorado y para vigilar que el Sistema Educativo funcione.
            Se podría decir muchas más cosas, pero como he dicho resultaría un artículo demasiado extenso.

sábado, 12 de marzo de 2016

PROGRESISMO Y PROGRESO






Se está hablando mucho en estos días de progresismo, sobre todo por parte del señor Pedro Sánchez que pretende formar un gobierno progresista, dando por sentado que ese tipo de gobierno busca el progreso y  dando a entender que solamente lo puede formar la izquierda, por eso me parece oportuno aclarar el significado de estos términos. He consultado varios diccionarios: el D.R.A.E., algún diccionario político y el de doña María Moliner. En síntesis todos vienen a decir lo mismo, pero para el propósito de este artículo he elegido el último, por presentar las definiciones con más claridad y precisión. Veamos cada una de ellas.

Progresismo.  En la segunda acepción que presenta dice que es El conjunto de ideas políticas de  quienes son partidarios del cambio o evolución rápidos y profundos en las formas de vida colectivas. Sus partidarios dan por sentado que este cambio y evolución son necesariamente para mejorar, cosa que no es siempre así.

En la historia de la humanidad ha habido muchos cambios y evoluciones profundos en la vida colectiva, pero estos cambios no han sido siempre para mejorar. Por no extenderme mucho, voy a citar solamente dos ejemplos:

1º) La Revolución rusa de 1917 supuso un cambio o evolución rápidos y profundos en las formas de vida colectivas. Cambio y evolución que terminaron con la implantación de una dictadura comunista que todos sabemos cómo fue, como terminó y que muchos habitantes de los estados comunistas tuvieron y siguen teniendo que emigrar a los países occidentales ¿cuántas personas de Rumanía y de otros países de la antigua Unión Soviética  están viviendo en España y en otras naciones de la Unión Europea? Luego ese progresismo no fue para bien.

2º) La Revolución francesa, puso de moda la guillotina cortando cabezas a diestro y siniestro, empezando por la de Luis XVI la de  Mª. Antonieta y  terminando con la del mismísimo Robespierre, y dando paso al imperio napoleónico que tantas guerras originó.

Que ha habido gobiernos progresistas para bien de los ciudadanos, no cabe duda, pero lo que quiero destacar es que no porque un gobierno se diga progresista, por fuerza ha de ser para bien, porque:

Progreso,  es marchar hacia adelante; acción y efecto de mejorar en cualquier cosa. Por lo tanto un Gobierno progresista solamente será bueno si con él la sociedad mejora, y esto se puede dar tanto con un gobierno de izquierdas como con uno de derechas o con uno de centro.

Espero haber aclarado estos conceptos, ahora que tanto se habla de ellos.   



















































































































sábado, 9 de enero de 2016

EL FRENTE POPULAR





Ante el panorama político actual, y ante la posibilidad de que se cree un Frente Popular, he estado repasando la historia del que se formó en el otoño de 1935. La situación política era parecida a la de ahora. Un enfrentamiento entre los españoles que más que adversarios políticos eran enemigos. En el otoño de 1935 empezó a funcionar y el 15 de enero de 1936 firmaron su programa. Las dos españas se enfrentaban a muerte sin tapujos. El líder de la derecha José Calvo Sotelo invocó al ejército como columna vertebral de la Patria. Francisco Largo Caballero, invocó a la guerra civil. José Antonio Primo de Rivera había declarado que el mejor destino de las urnas era romperlas. España se cubrió de carteles amenazadores de una y otra parte. El caos y los disturbios desembocaron el la guerra civil. En 1977, los políticos españoles de uno y otro signo: Carrillo, Suárez, Felipe González, Alfonso Guerra y todos decidieron olvidar las dos españas y mirar al futuro unidos, apoyados y animados por el Rey Juan Carlos . España comenzó una etapa democrática que se integró, primero en el Mercaco Común Europeo y luego en la Unión Europea, al formarse esta. Todos éramos españoles y las distintas ideologías no eran obstáculos para mirarnos como hermanos. Los políticos eran adversarios no enemigos. Hasta que en 2004 llegó un presidente, que como diría Cervantes, aunque por distinto motivo, de cuyo nombre no quiero acordarme y resucitó de nuevo las dos españas. Los políticos de distinto signo pasaron a ser enemigos y los españoles divididos de nuevo. Y en esas estamos. Volviendo a 1977, no todos pensaban igual: comunistas , socialistas, los del régimen de Franco, evidentemente pensaban de distinta forma, pero comprendieron que la verdad absoluta no la tiene nadie, sino que todos tienen una parte de ella y decidieron pensar en lo que les unía y olvidar lo que les separaba, llegando a un consenso que puso a España al nivel de las naciones grandes de Europa. Si los políticos actuales, actuaran como aquellos, la situación actual no presentaría ningún problema. Llegarían a un acuerdo por el bien de España. Pero, por lo que  se ve, una parte importante de ellos no está por la labor y me temo lo peor. En Alemania o en Francia esto no sería un problema y lo resolverían con una gran coalición, como ya han hecho otras veces, y las naciones han salido a flote. Esperemos que impere el sentido común y no perdamos lo que hemos conseguido en estos últimos cuarenta años.  .

miércoles, 28 de octubre de 2015

LA FILOSOFÍA Y LA DEMOCRACIA



                             LA FILOSOFÍA Y LA DEMOCRACIA            




Hay una petición en Changue. Org, en defensa de la Filosofía en los institutos, petición que he firmado y que está cogiendo mucha fuerza. El diario El País se ha hecho eco de ella y espero que lo hagan también otros medios de comunicación. Parece ser que en la nueva Ley de Educación la tan discutida L.O.M.C.E. la asignatura de Filosofía casi desaparece y, según los peticionarios, se suprime la Historia de la Filosofía.

Porqué asocio la filosofía con la Democracia. En primer lugar paso a explicar brevemente qué es la Filosofía. Etimológicamente significa amor a la sabiduría, es decir, que el filósofo es una persona que quiere saber, pero no de una forma superficial, sino que quiere conocer  las cosas en sus últimas causas, tal como dice la definición más aceptada, que la considera la ciencia que estudia todo, en sus últimas causas a la luz de la razón. Las matemáticas se ocupan solamente de los números y el lenguaje de las palabras. Y así todas las demás ciencias llamadas particulares: la Historia, la Geografía, la Biología, etc Cada una tiene un objeto de estudio. La Filosofía, por el contrario se ocupa de todo y no se conforma con la primera respuesta que encuentre, sino que sigue preguntando más, aunque muchas veces no llegue a encontrar la última causa.  En uno de mis libros digo que el niño pequeño, cuando está  comenzando a utilizar el lenguaje es el mayor filósofo, porque está siempre preguntando y a todas las respuestas les formula otra pregunta, por eso esa edad se conoce como la  de los porqué. Pues eso es lo que hace el filósofo.

Voy a exponer un ejemplo muy sencillo y real. Si Newton no hubiera sido filósofo además de físico y matemático, no hubiera descubierto la Ley de la Gravitación Universal. Al ver caer la manzana se hubiera preguntado la causa de la caída que podía ser cualquiera de estas: estaba madura; le arrojaron una piedra; la desprendió una ráfaga de viento. Cualquiera de estas es válida para explicar el que la manzana se desprendiera del árbol. Pero una cosa es desprenderse y otra muy distinta caer al suelo. Y eso es lo que hizo que Newton siguiera preguntando la causa de la caída, hasta que llegó a la conclusión de que en el centro de la tierra tenía que existir una fuerza que atrajera los cuerpos. Ese descubrimiento es la Ley de la Gravitación Universal que tanto ha hecho avanzar la ciencia. Pero una persona que no se contenta con la primera respuesta que le den es un peligro. Los que mandan quieren gente que se conforme con pocas explicaciones o, que ni siquiera pregunten. Entonces si en los planes de estudio hay una asignatura que enseña a los alumnos a pensar y a no conformarse con la primera respuesta, esa asignatura hay que quitarla. Los políticos quieren gente sumisa que vayan por donde ellos les indiquen como hace el pastor con  las ovejas. Esa es la explicación y no otra, a mi modo de ver, de la desaparición de la Filosofía de los planes de estudio. Por esto animo a todas las personas que lean esto a que se sumen a la petición de Changue. Org. La pueden encontrar en el muro de mi Facebook.