jueves, 27 de mayo de 2010

OPORTUNIDAD PERDIDA



Esta noche he tenido un sueño en el que veía al Sr. Rajoy en el Parlamento defendiendo su postura ante la convalidación del Decreto Ley promulgado por el Gobierno del Sr. Rodríguez Zapatero en el que se proponen una serie de recortes de gastos, con el fin de intentar salir de la grave crisis económica en la que estamos metidos. Y decía el Sr. Rajoy que si bien estaba de acuerdo en que hay que recortar gastos, no lo estaba en cambio en que el recorte se produjera en los que el Presidente del Gobierno proponía y que no lo estaba porque, reduciendo el sueldo de los funcionarios, entre los que están los carteros, los guardias civiles, los policías, los maestros y profesores, los jueces, fiscales, etc y entre los que hay una gran cantidad de mileuristas, no sólo no se solucionaba nada, sino que empeoraría las situación económica.
Seguía diciendo que tampoco podía estar de acuerdo con la congelación de las pensiones y, no solamente porque estuviera en contra de lo que dice el Pacto de Toledo, sino porque lo consideraba una gran injusticia social que se venía unir a la anterior referida a los funcionarios. Esto se agravaba con lo subida de los dos puntos del IVA que, si Dios no lo remedia, comenzará a partir del día 1 de julio próximo. Estas medidas decía el Sr. Rajoy, reducirán el consumo y si éste baja muchas pequeñas tiendas cerrarán, como ya está ocurriendo, con lo que el paro aumentaría y la crisis crecería con lo hace una bola de nieve que se desliza por una ladera.
Por estas razones Sr. Rodríguez Zapatero (decía Rajoy en el sueño) no puedo estar de acuerdo con los recortes que usted propone. Pero como no sólo hay que predicar, sino también dar trigo, le diré los recortes que yo propongo que serían los siguientes:
En primer lugar, eliminaría los ministerios de Vivienda, Igualdad y la tercera vicepresidencia. En lo referente a los dos primeros, la Constitución ya contempla el derecho a una vivienda digna y la igualdad entre hombres y mujeres, así como la no discriminación por razón de sexo, entre otros motivos. Luego es el Gobierno entero el que ha de procurar que estos mandatos de la Carta Magna se cumplan y para eso, no hacen falta dichos ministerios. Y esto es así, porque si todos los españoles tienen un trabajo digno y sin discriminaciones, tendrán también vivienda, luego con los ministerios de Trabajo y de Justicia es suficiente, para conseguir estos objetivos. En relación con la tercera porque ha demostrado servir para muy poco y genera un gasto del que se puede prescindir sin que la sociedad vea mermado su bienestar.
En segundo lugar, eliminaría el 80% de los asesores que hay, porque ¿para qué necesita el Sr. Presidente más de 600? Con que tuviera un asesor por ministerio sería suficiente.
En tercer lugar, eliminaría otro porcentaje parecido de los coches oficiales, quedando limitados a los ministros y poco más, y no siempre.
En cuarto lugar, rebajaría en una media de un 20% como mínimo los sueldos de todos los cargos públicos, empezando por los alcaldes y concejales y terminando con los ministros, pasando por Diputados, Consejeros de Autonomías, Directores Generales, etc, etc.
Y así siguió desgranando recortes en conceptos de este estilo, para concluir que cualquiera que fuera el resultado de la votación, él presentaría una moción de censura en esa misma sesión con el compromiso de formar un Gobierno que pusiera en práctica dichas medidas y convocar elecciones generales en un plazo máximo de seis meses para que los españoles manifestaran en las urnas qué Gobierno querían.
Estaba tan feliz en el sueño, pues el Sr. Rajoy estaba diciendo lo que muchos ciudadanos está proponiendo a través de los medios de comunicación, cuando me desperté y comprobé que el líder de la Oposición solamente había dicho que no está de acuerdo con los recortes que propone el Gobierno, aunque estima necesario que los haya, pero no dice los que él haría, tal como yo lo soñé.
Este despertar produjo el efecto contrario al que se siente cuando despiertas de una pesadilla, porque fue al despertar cuando comenzó esta, al comprobar que todo sigue igual.
Pienso que el Sr. Rajoy ha perdido una oportunidad de oro para poder demostrar a los españoles que existe una alternativa a este gobierno. Además, si hubiera hecho lo que decía en mi sueño:
a) Se habría ganado la simpatía de funcionarios y de pensionistas, ¡que son unos cuantos!
b) Habría conseguido también el apoyo de muchos votantes descontentos con el Gobierno actual.
c) En las elecciones generales conseguiría una mayoría amplísima, como la obtenida por Felipe González en 1982, que es la que necesita cualquier gobierno para sacarnos de este atolladero en el que estamos metidos.
No sé que piensan en el PP que no cambian de líder, pues con este señor jamás llegarán de nuevo al poder. No es la primera vez que desaprovecha una buena ocasión. El problema de ahora es que otra como esta no se le volverá a presentar. ¿Acaso piensa que le van a dar el poder por su cara bonita? Zapatero puede que pierda, pero Rajoy así no gana.

martes, 27 de abril de 2010

NUEVA PUBLICACIÓN

Comunico a todos mis amigos y amigas la próxima salida de mi nuevo libro: Vivimos y soñamos, pero no morimos, publicado por Ediciones Absalon de Cádiz. El libro estará disponible en librerías, alrededor del 15 de mayo próximo, si Dios quiere, y si no surge ningún contratiempo.
Se trata de un libro de temática muy variada. Tiene una parte dedicada al Más Allá, en la que el lector puede encontrar temas como la muerte, el alma, la inmortalidad, el más allá, Dios, los ángeles o las experiencias cercanas a la muerte. La segunda parte lleva por título Cosas de la vida y en ella se habla, entre otros, de temas como la Navidad, la No Violencia y la Paz, la familia, el matrimonio… Por último hay una parte dedicada a los sueños: El mundo de los sueños, sueños famosos, interpretación de los sueños y sueños reales interpretados por mí, son parte de los temas tratados en ella. En total son veinticinco capítulos.
Está escrito con una prosa sencilla, aunque rigurosa. Los que conozcan alguno de mis libros, saben que mi estilo es presentar los temas de forma sencilla, pero sin perder rigor científico. Espero que os guste. Un abrazo a todos.












martes, 6 de abril de 2010

A VUELTAS CON LA LEY DEL MENOR

Esta es una entrada anómala, puesto que me voy a limitar a remitir a los amables seguidores y seguidoras de este blog a otras que ya he realizado en ocasiones anteriores. Esto es así porque pensaba hacer algún comentario sobre el revuelo formado de nuevo en torno a la Ley del Menor, con motivo del asesinato, a manos de una compañera, de la niña de 13 años Cristina Martín. La presunta asesina tiene 14. Como no quiero ser reiterativo, y de esto ya he hablado directa o indirectamente en otras ocasiones, remito al amable lector a las siguientes entradas, que para facilitarles la lectura y no cansarles sugiero el siguiente orden:
. La Ley del Menor, publicada el 21 de julio de 2009.
. Juventud conflictiva, publicada el 4 de agosto de 2009.
. Autoridad Docente, publicada el 18 de septiembre de 2009.
. Claves para la mala educación, publicada el 29 de septiembre de 2009.
Todas ellas dentro de esta misma etiqueta y en las que podrá encontrar ideas para solucionar este gravísimo problema, en lugar de estar mareando la perdiz cada vez que ocurre un suceso luctuoso como el de esta niña de Seseña, a cuyos padres, abuelos y demás familia les envío mis más sentidas condolencias y por los que pido a Dios todos los dias para que les de ánimo, serenidad y sobre todo fe, mucha fe, para poder sobrellevar este amarguísimo trago.

miércoles, 31 de marzo de 2010

SOBRE LA SEMANA SANTA

Con motivo de la Semana Santa, he escrito este artículo que ha sido publicado en la revista Plenilunio y que formará parte de un libro de Diálogos en el que actualmente estoy trabajando.


- Abuelo ¿qué es la Semana Santa?
- ¿Te acuerdas que hace poco tiempo hablamos de la Navidad?
- Sí, me dijiste que en ella celebramos la venida de Jesús para enseñarnos el camino del cielo y que por eso es tan importante.
- Bueno pues Jesús, durante los primeros treinta años de su vida, estaba en casa de sus padres san José y la Virgen María y trabajaba en la carpintería que san José tenía en Nazaret. Al cumplir los treinta años eligió a doce amigos y salió a predicar, es decir, a enseñar a las gentes qué tenían que hacer para ir al cielo.
- ¿Y solamente enseñaba?
- No, se preocupaba también de curar a los enfermos. De esta forma limpió a los leprosos; dio vista a los ciegos e hizo andar a los cojos, entre otras cosas.
- Y ¿Cómo lo hacía?
- Pues utilizando el poder y los conocimientos superiores que por ser Dios tenía. A esas curaciones las llamamos milagros.
- ¿Qué es un milagro, abuelo?
- Un milagro es hacer algo que con los conocimientos que se tienen en la actualidad no se puede conseguir. Por ejemplo, la curación de una enfermedad tenida por incurable por la medicina de la época.
- Y hacía algún otro milagro además de curar.
- Sí, en una ocasión convirtió el agua en vino durante el banquete de una boda a la que lo habían invitado.
- Cuéntame eso, abuelo.
- Pues resulta que lo invitaron a él, a su madre (san José ya había muerto) y a sus discípulos a una boda en un pueblo llamado Caná y llegó un momento en que se les acabó el vino. Esto suponía un gran problema para los novios y su familia, porque significaba quedar mal ante los invitados. Entonces los novios recurrieron a la Virgen para que pidiera a su hijo que los ayudara. La Virgen solamente le dijo: No tienen vino. Jesús le respondió y ¿Qué quieres que yo haga? Pero la Virgen les dijo a los novios, haced lo que él os diga.
- Jesús se levantó y fue con la persona que dirigía el banquete, que lo llevó hasta donde había unas tinajas. Jesús les dijo que las llenaran de agua, después miró al cielo, dio gracias a Dios y les pidió que sacaran el agua de las tinajas y las sirvieran. Cual no sería su asombro cuando comprobaron que no sacaban agua, sino vino y mucho mejor que el que antes habían bebido. Este fue el primer milagro que hizo.
- A mi me han dicho en el colegio que también expulsaba demonios. Cuéntame eso abuelo.
- Bueno en realidad, no eran demonios. La Biblia que es el libro que nos cuenta las cosas de Dios se puede leer de dos maneras: de forma literal, o sea, leyendo e interpretando las palabras tal como están escritas, o de forma metafórica, interpretando las palabras escritas como símbolos de otra cosa. En el primer caso leemos e interpretamos demonios; en el segundo la palabra demonios puede referirse a enfermedades.
- Entonces, ¿por qué están escritas así?
- Porque los libros se escriben utilizando las palabras que la gente, para la que se está escribiendo conocen. Si lees una edición antigua del Quijote, por ejemplo, muchas de las palabras no las entenderías, porque, aunque se utilizaban cuando Cervantes lo escribió, ahora no se usan así. Te voy a poner dos ejemplos: celebro y la hambre. Estas palabras no las utilizamos así ahora, sino que decimos cerebro y el hambre; pero en la época en la que se escribió esta obra se utilizaban de la otra forma. Pues con la Biblia ocurre lo mismo y Jesús, para que lo entendieran tenía que utilizar el lenguaje que la gente conocía. Pero al decir que expulsaba demonios lo que en realidad hacía era curar alguna enfermedad, especialmente la epilepsia.
- Qué es la epilepsia, abuelo.
- La epilepsia es una enfermedad cerebral que consiste en la pérdida de conciencia acompañada de convulsiones o movimientos incontrolados y de soltar espuma por la boca, por lo que la persona que la padece, se tira al suelo, se muerde la lengua o realiza cualquier otro movimiento. No es de extrañar que los antiguos pensaran que la persona que la padecía tuviera algún demonio dentro. Mira, esta es otra palabra que en la época del quijote no se llamaba así, sino que la conocían como alferecía.
- Yo he leído El Quijote y me ha gustado mucho.
- Pues cuando lo leas otra vez en una edición más amplia te gustará más, pero volvamos a Jesús. El curaba y enseñaba a las gentes como se tenían que comportar para encontrar el camino del cielo.
- ¿Y qué les decía, abuelo?
- Entre otras cosas que hay que perdonar a los que nos ofenden; que ayudemos a las personas que necesiten ayuda, sin pararnos a pensar de quien se trata; que busquemos la paz, que seamos pacientes; que no nos preocupemos excesivamente por el dinero ni por poseer muchas cosas; que compartamos con los demás lo que tenemos si ellos no lo tienen; que todos los hombres somos iguales ante Dios; que el hombre era más importante que la ley y muchas cosas más que no les gustaban a los que mandaban entonces.
- ¿Y por qué no le gustaban, abuelo?
- Pues porque haciendo lo que decía Jesús ellos perdían el control que tenían sobre la gente. Por ejemplo, cuando decía que el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado, atacaba de lleno lo que decían los fariseos, los sacerdotes y los escribas, que eran lo que mandaban.
- Qué quiere decir eso del sábado y el hombre.
- Mira, los judíos habían complicado tanto los diez mandamientos que Dios le dio a Moisés que era prácticamente imposible cumplir con todo. Por eso los que mandaban tenían muchos motivos para oprimir al pueblo. Es como si el código de circulación, por ejemplo, multiplicara las normas. Casi ningún conductor se escaparía de las multas.
- Y qué hacía Jesús para que se enfadaran con él.
- Un sábado, estando en la sinagoga, que es como se llaman las iglesias de los judíos, había un hombre que tenía una mano seca. Entonces Jesús le dijo que se pusiera en el centro y que estirara la mano. Al hacerlo, la mano seca quedó curada. Al ver esto los judíos le dijeron que porqué curaba en sábado y fue cuando le contestó lo de que te he dicho antes del hombre y el sábado.
- ¿Y porqué el sábado y no otro día, abuelo?
- Porque el sábado era, y sigue siendo para los judíos, el día del Señor, como lo es el domingo para nosotros. Uno de los mandamientos que Dios le dio a Moisés era, precisamente, que ese día lo dedicaran a Él, descansando de las actividades diarias. Pero una cosa es no trabajar en sábado para dedicar ese día al Señor y otra muy distinta que no pudieran hacer prácticamente nada. Los judíos lo habían complicado tanto que, incluso habían prohibido hasta treinta y nueve trabajos en ese día. Por eso y por lo que decía de la igualdad entre los hombres y porque la gente le seguía con admiración, buscaban la ocasión para matarlo.
- Y cómo lo hicieron, abuelo.
- Se valieron de unos de sus amigos para que lo traicionara y se lo entregara. Ese discípulo se llamaba Judas Iscariote.
- ¿Y lo hizo?
- Sí, pero antes Jesús hizo otras cosas muy importantes. En primer lugar un domingo, que para ellos era el primer día de la semana, entró a lomos de un burro en Jerusalén, que era la capital, ante el clamor de toda la gente que querían hacerle rey. Pero él se escabulló y se fue a predicar en el Templo. Así comenzó la primera Semana Santa.
- ¿Entonces por eso es por lo que la primera procesión es la de la borriquita?
- Efectivamente. Pero Jesús hizo muchas más cosas durante esos días: enseñaba en el Templo, discutía con los doctores de la ley que le tendían trampas con la esperanza de poderlo acusar ante el pueblo; celebró la cena pascual con sus amigos, en la que instituyó el sacramento de la Eucaristía; fue a orar al Monte de los olivos; se dejó prender estando en él, pero pidiendo que dejaran en paz a sus amigos; fue juzgado, azotado y condenado a muerte de cruz, muriendo en ella y siendo sepultado en un sepulcro sin estrenar que un amigo suyo, José de Arimatea, proporcionó y al tercer día resucitó. Todos estos acontecimientos es lo que se celebra en la Semana santa
- Abuelo, hay muchas cosas que no entiendo: lo de las trampas, lo de la cena pascual, lo de la Eucaristía, el porqué se dejó prender y lo de la Resurrección.
- Vayamos por partes. Una de las trampas que le tendieron fue esta: le presentaron una moneda romana (el pueblo judío estaba bajo el poder de Roma) y le preguntaron si él veía bien que se pagara tributo, es decir impuestos, al emperador. La trampa consistía en que si decía que sí lo acusaban ante el pueblo de defender a los romanos, a los que odiaban, y si decía que no lo acusaban ante ellos por negarse a pagar el impuesto. Jesús los miró a los ojos y les dijo: hipócritas, porqué me tendéis trampas. Enseñadme una moneda. Al verla pregunto de quien era el rostro que en ella había. Ellos le contestaron que del César. Pues entonces dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, les dijo. La gente aplaudió la respuesta de Jesús y los enemigos se fueron avergonzados, por lo que su deseo de matarlo aumentó.
- Los dejó planchaos. ¿y lo de la cena pascual?
- La Pascua era y sigue siendo para los judíos, la conmemoración del fin del cautiverio de Egipto, que ocurrió aproximadamente 1250 años antes del nacimiento de Jesús, es decir, hace unos 3260 años. Pascua significa paso, es decir el paso de la esclavitud a la libertad.
- De eso también trata la película de los Diez Mandamientos. Y la Eucaristía ¿qué es?
- Eucaristía viene de una palabra griega que significa Acción de gracias. Los judíos en la Pascua lo que hacían era dar gracias a Dios por haberlos sacado de la esclavitud de Egipto. Pues en esa acción de gracias, Jesús instituyó el sacramento de convertir el pan en su cuerpo y el vino en su sangre. Sacramento significa misterio, es algo que con nuestras fuerzas no podemos entender. Cuando vayas a hacer la Primera Comunión ya hablaremos más sobre él. Ahora solamente lo citamos como el mayor acontecimiento de la Semana Santa, el mejor regalo que ha recibido nunca el ser humano. Se llama también La Cena del Señor, porque fue en esa cena cuando lo instituyó.
- ¿Y porqué se dejó prender?
- Porque él había venido a enseñarnos el camino del cielo y esas enseñanzas estaban en contra, como hemos visto, de lo que pensaban los que mandaban y Jesús sabía a que se exponía con ello, entonces no se iba a echar para atrás. Pero él nos enseño el camino del cielo, no porque muriera en la cruz, sino que murió en ella, por enseñárnoslo.
- No entiendo eso, abuelo.
- Eso quiere decir que por el hecho de morir crucificado no nos enseño el camino del cielo, lo que se conoce como Redención, sino que fue crucificado por enseñarnos dicho camino. Ya hemos visto que lo que enseñaba no le gustaba a los que mandaban y por eso buscaron su muerte. Si no hubiera enseñado esas cosas y hubiera seguido en la carpintería de Nazaret, no lo hubieran matado. Pero él vino a enseñarnos, sabiendo a lo que se exponía y no le importó morir en la cruz por salvarnos a nosotros, es decir, con tal de enseñarnos el camino para poder llegar al cielo.
- ¿Y lo de la Resurrección?
- Cuando hablamos de la muerte, te acordarás que dijimos que el alma humana no moría. Pues bien, Jesús quiso enseñarnos esto y por eso se presentó a los discípulos cuando resucitó. Nosotros resucitamos, pero no nos presentamos a nadie, pero Jesús, como te he dicho, quiso enseñárnoslo y por eso se dejó ver. Hay una prueba de la Resurrección de Jesús en la sábana que lo envolvieron, en la que quedó impreso su cuerpo, tal como lo pusieron al enterrarlo. Esta sábana se conoce con el nombre de Síndone o Sábana Santa y se conserva en la Catedral de una ciudad de Italia llamada Turín.
- Ya me he enterado de lo que es la Semana Santa y de lo que se recuerda en ella. Cuando vea las procesiones me acordaré de todas las cosas que me has dicho de Jesús y le daré las gracias por lo que hizo.
- Hay que estarle muy agradecido a Jesús, pues sin él no sabríamos como llegar al cielo cuando nuestro cuerpo nos falle.






lunes, 1 de febrero de 2010

LA CLASE POLÍTICA ESPAÑOLA


Hace unos meses, cuando estaba el caso Gürtel en el candelero, una mañana, mientras compraba el cupón de la O.N.C.E., escuché la conversación que dos obreros que allí estaban mantenían sobre la clase política española actual. ¡Todos son iguales! decían, así que de quien nos vamos a fiar. Había varias personas esperando para comprar el citado cupón, así que tuve tiempo de seguir su conversación que terminaron con la siguiente reflexión: Tenía que venir otro Franco que quitara a toda esta mancha de…..No quiero reproducir el calificativo que les dieron. Esto quedó así, y no volví a pensar en ello, ni siquiera lo comenté con nadie. Lo consideré solamente como un desahogo verbal de estos señores y nada más. Pero he aquí que esta misma mañana del día 1 de febrero de 2010 y mientras esperaba para utilizar un cajero automático sorprendí una conversación similar a la que acabo de citar. En este caso eran tres personas, obreros también. A juzgar por el uniforme que llevaban debían formar parte de una empresa de servicios y uno de ellos, el que llevaba la voz cantante, estaba diciéndoles a los otros dos que no le echaran la culpa solamente a Zapatero que los demás eran iguales y lo sorprendente es que llegaron a la misma conclusión: Otro Franco tenía que venir y quitarlos a todos. Llegó mi turno y allí los dejé con su conversación, cuyo tema era el aumento de la edad de jubilación propuesta por el Gobierno y la bajada de sueldos y pensiones que se ha conocido al final del primer mes del año. Yo me fui, pero esta vez, la conversación escuchada me hizo reflexionar.
La primera reflexión que me hice es que se observaba claramente un desencanto de la clase política actual. Estos señores, como los primeros, no le veían una salida democrática a la situación presente. Entonces me acordé de la época de la U.C.D. y de la oposición de entonces encabezada por Felipe González. En aquella época los españoles, con independencia del partido al que votásemos, veíamos claramente una alternativa. Si el Gobierno fallaba, sabíamos a quien votar. El resultado de las elecciones de 1982 demuestra palpablemente lo que digo. Ante una U.C.D. desecha, el pueblo se decidió por el P.S.O.E. y la democracia continuo sin problemas. Otro tanto ocurrió en los años 90 cuando los gobiernos de Felipe González empezaron a desencantar. El pueblo vio también una alternativa en José Mª. Aznar y se volvió a cambiar de gobierno sin ninguna clase de trauma. El problema de ahora, no es que el Gobierno lo haga mal, no voy a entrar en esa cuestión, sino que el pueblo está desorientado porque no ve una alternativa al ejecutivo actual. La oposición no convence. Y lo triste del caso es que el pueblo no vea otra salida a la presente situación que una Dictadura.
Yo no soy político, ni he pretendido hacer política con este artículo, simplemente hacer unas reflexiones sobre dos conversaciones espontáneas de personas del pueblo, con el fin de que si llegan a oídos de los políticos, reflexionen a su vez, y rectifiquen, porque sería muy triste volver para atrás y perder todo lo conseguido en estos últimos treinta y tres años.
El hecho de que el Sr. Rajoy no despegue de una manera clara en la intención de voto, y que siga puntuando por debajo del Sr. Zapatero e incluso de otros líderes políticos, avala lo que acabo de decir. Pienso que en la situación actual el partido de la oposición (el que fuera) debería obtener una ventaja mucho mayor sobre el Gobierno. Espero que reflexionen por el bien de la democracia.

miércoles, 20 de enero de 2010

LA PROPUESTA EDUCATIVA DEL PP



He leído en la prensa lo que el PP propone para llegar a un gran pacto educativo en educación y la verdad, si esto es lo que se le ocurre al partido de la oposición para mejorar el sistema educativo, mejor que se hubieran estado callados. Esto recuerda el famoso chiste de Lourdes, es mejor que dejen las cosas como están, mal, antes que empeorarlas. Para este viaje no se necesitan alforjas. Voy a intentar explicar porqué digo esto.
En primer lugar, da la impresión de que el principal problema del que adolece el actual Sistema Educativo Español, es la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Tal es así que recurrieron a los tribunales para eliminarla del curriculum escolar. Pues bien, como la justicia no les ha dado la razón, ahora intentan hacer encaje de bolillos con ella. Así, proponen que la citada asignatura desaparezca como tal en la Educación Primaria, aunque se impartiría de forma transversal, es decir, impartiendo sus contenidos en el resto de asignaturas. Revisar sus contenidos en Secundaria y sustituirla por Filosofía en Bachillerato. En qué quedamos. Es o no es necesaria esta materia. Si no lo es que desaparezca por completo y si lo es habrá que mantenerla; lo que no se puede es nadar entre dos aguas. O una cosa o la otra. No quiero entrar en un debate sobre la conveniencia o no de ella, porque no es el propósito de este artículo. Pero sí dejar claro que la Filosofía tiene la suficiente entidad como para figurar en el curriculum, sin estar a expensas de la Educación para la Ciudadanía o de cualquier otra materia.
En segundo lugar, quieren reducir un año la Educación Secundaria Obligatoria (E.S.O.) para aumentarlo en el Bachillerato, pero manteniendo la obligatoriedad hasta los dieciséis años.
En tercer lugar, dejan entrever que la Formación Profesional (F.P.), queda como recurso para los alumnos que “ no vean claro su futuro en la Universidad”.
Aunque hay algunas cosas positivas en su propuesta, tales como la importancia que da a las materias instrumentales básicas (matemáticas y lengua); impartir el inglés desde la Educación Infantil, impedir la promoción de curso a los alumnos que tengan más de dos asignaturas suspendidas, o introducir cambios en la evaluación, aunque sin concretarlos, como he dicho antes, para este viaje no se necesitas alforjas. Esto es lo que yo he leído y la base de mi comentario.
El problema del Sistema Educativo actual, no es la obligatoriedad, sino, como ya he dicho en otras ocasiones la comprensividad y el error de pensar que si ésta se rebaja a una edad inferior, se segrega a los alumnos. Nada más falso.
La escuela comprensiva (no educación comprensiva, que es otra cosa distinta y debería existir siempre), es un tipo de escuela surgida en Inglaterra y que intenta dar las mismas oportunidades a todo tipo de alumnos sin discriminación de raza, credo, clase social, sexo o ideología.
Esto que en teoría está bien, solamente ha resultado ser eficaz, como la Pedagogía Comparada ha puesto de manifiesto, hasta una edad determinada. Los niños, suelen tener los mismos intereses hasta los doce años y hasta esta edad es conveniente que cursen todos las mismas materias y con la misma exigencia. Pero a partir de ella, los intereses se dispersan y ya no es eficaz hacer que todos estudien las mismas cosas.
Por otra parte la escuela comprensiva siempre ha existido, pero hasta distintas edades, según las épocas. En un principio fue hasta los nueve años; después hasta los doce; con la Ley General de Educación de 1970 se amplió hasta los catorce y desde la LOGSE, hasta los dieciséis. Pues bien, solamente ha resultado eficaz hasta los doce años. Cuando se pasó este límite comenzaron los problemas. Los maestros antiguos recordarán que los problemas de comportamiento se daban, por regla general, en séptimo y en octavo, es decir después de los doce años.
Con la ampliación que supuso la LOGSE, el problema se prolongó dos años más. ¿Por qué ocurre esto? Ni los profesores ni los alumnos tienen la culpa. Me explico.
Los intereses de los alumnos, como ya he dicho, se dispersan a partir de los doce años. Hay algunos a los que les gusta estudiar, pero a otros les atraen más las tareas manuales, entonces, éstos no entienden ni quieren entender lo que se explica en clase y comienzan los problemas de comportamiento. Los profesores se ven desbordados e incapaces y tienen que utilizar gran parte del tiempo en mantener el orden, imprescindible, para poder impartir la clase. Pero si estos alumnos pasan a F.P. donde las materias teóricas tienen relación directa con la práctica, se terminan los problemas. En otras ocasiones, y hablando de estos mismos temas, he citado ejemplos de alumnos concretos en los que se dio este caso.
Entonces el Sistema Educativo (S:E.) lo que necesita no son parches, sino una edificación nueva. Lo que propone el PP es lo mismo que si en una casa se tiran algunos tabiques para hacerle alguna reforma a la vivienda, pero dejando los mismos cimientos. Y estos son, precisamente, los que fallan y los que hay que cambiar. Vuelvo a proponer lo que ya he señalado en otras ocasiones: un S.E. que contemple la escuela comprensiva hasta los doce años, e impartida en los actuales Colegios de Primaria, seguida de una Educación Secundaria Obligatoria hasta los dieciséis años (impartida en los actuales Institutos de Educación Secundaria) que contemple dos vías interrelacionadas:
a) Un Bachillerato de cuatro años.
b) Una Formación profesional también de cuatro años y con dos ciclos. Grado Medio y Grado Superior pudiéndose acceder del primero al segundo, siempre que se trate de la misma especialidad. En el caso de que un alumno quiera hacer un ciclo superior distinto al de grado medio que tiene, tendría que superar las pruebas necesarias para que pueda seguir sin dificultad los estudios de éste último.
Estas dos vías no serían excluyentes, sino interrelacionadas, es decir, que se pudiera pasar de una a otra, con las adaptaciones pertinentes que variarían en función de lo que se lleve cursado en la que se quiere dejar.
De esta forma la crítica de la segregación de alumnos quedaría invalidada, pues los alumnos eligen libremente la vía que más les interese, sabiendo, además, que su decisión no es irreversible. Por otra parte la obligatoriedad se mantiene hasta los dieciséis años (edad legal laboral) , con lo que la igualdad de oportunidades queda garantizada.
En lo referente a la Selectividad pienso que, tal como ha sido no era una prueba muy significativa, ya que la superaba la mayoría, ni tampoco útil, pues muchos alumnos que la aprobaban no podían estudiar la carrera que deseaban. De poner alguna prueba, después del Bachillerato, propongo que cada Facultad o Escuela Universitaria exija una, que se puede llamar examen de ingreso, prueba de acceso o como quieran llamarla, el nombre es lo de menos. Esta prueba solamente tendrían que exigirla los centros cuya oferta fuera inferior a la demanda. Los otros no la necesitarían.
Como se puede observar lo único que cambiaría es, precisamente lo que falla, la E.S.O. La E. Infantil y Primaria, quedarían igual, con los cambios en la evaluación (a partir de Primaria) que a continuación diré. La F.P. tampoco cambia mucho, pues salvo lo del paso automático de un Ciclo a otro, como está ahora, está bien. En cuanto al Bachillerato el que propongo estaría más acorde con el nivel que de este se espera que el actual de dos años.
Por otra parte para mejorar la calidad, habría que cambiar el sistema de evaluación, pero no complicándolo ni burocratizándolo, sino simplemente suprimiendo la promoción automática. Aquí, seguramente los defensores del sistema actual, dirán que hay que evitar que los niños se frustren, pero yo les digo que éstos no se frustran tan fácilmente. A los niños lo que no hay que hacer es ponerles zancadillas, pero sí exigirles, de acuerdo con su niveles y capacidades. De esta forma se darían cuenta del valor que tiene el esfuerzo. Y es a esta edad, cuando hay que inculcarles este valor; después ya será tarde. Los niños han de realizar las tareas que se les impongan y tienen que procurar hacerlas bien, pero si les salen mal, decirles que no pasa nada, que se han equivocado, pero que eso no es malo, sino todo lo contrario y ayudarles a que las hagan bien, ayudarles, no hacérsela. De esta forma sabrán aprender de los errores, y, sobre todo, su autoestima se verá reforzada cuando se den cuenta que les ha salido bien; adquirirán confianza en sí mismo y estarán preparados par superar los obstáculos con los que en su vida de adultos, más tarde o más temprano, con toda seguridad se van a encontrar.
Respecto a lo que proponen de la autoridad del profesorado, no voy a hablar, porque sería el artículo demasiado extenso. Solamente decir que no se han atrevido a proponer lo que antes pensaban, que no es otra cosa que lo que el Presidente francés Sarkozy prometió en la campaña electoral que le llevó al poder.

viernes, 15 de enero de 2010

LA AUTOESTIMA: CONCEPTO Y FOMENTO DE LA MISMA EN EL CENTRO ESCOLAR Y EN LA FAMILIA.

El día 19 de junio de 2009 presenté, en este mismo blog, un programita para que un alumno o alumna pudiera mejorar su autoestima mediante unas actividades muy fáciles de realizar. Hoy quiero profundizar en el tema hablando de ella: en qué consiste y cómo se puede fomentar, para que los padres y profesores dispongan de unas pautas claras para un desarrollo positivo de la misma en sus hijos y alumnos.

La autoestima es el valor que cada persona se atribuye a sí misma, en relación con el valor que les da a las demás personas que la rodean: en la familia, en el centro escolar, en el trabajo, entre los amigos, etc. Es un concepto que implica comparación, y que lleva consigo la adquisición de valores positivos cuando el sujeto valora las cosas que él hace de forma positiva, o valores negativos, cuando las valora negativamente.

El que el sujeto posea una autoestima positiva es de vital importancia para conseguir un equilibrio emocional y personal que es necesario para enfrentarse a los problemas que surgen en el "día a día" con ciertas garantías de éxito.

Es por lo tanto esencial para el ser humano el poseer una autovaloración positiva, ya sea adulto o niño, ya que los que no la tienen se encuentran con un nivel de lastre importante a la hora de realizar las actividades y tareas de la vida diaria, aunque posean capacidades suficientes para llevarlas a cabo.

Es muy frecuente que nos encontremos con alumnos y alumnas que constantemente dicen que no son capaces de hacer lo que se les encomienda, que son torpes, que ellos o ellas no sirven para estudiar, etc.

Por lo tanto es de vital importancia que tanto la familia como el centro educativo estimulen a los alumnos e hijos para que adquieran un autoconcepto positivo, animándoles constantemente a la superación pero valorando positivamente lo que hacen en el "día a día".

Las personas con un alto grado de autoestima se caracterizan, según el psicopedagogo Bernabé Tierno por presentar los siguientes rasgos:

* Suelen ser sanos físicamente.

* Se aceptan tal como son físicamente (no tienen complejos).

* Tienen una alta motivación para el aprendizaje.

* Tienen una mayor tolerancia a la frustración.

* Son capaces de tomar decisiones rápidas.

* No se acobardan con facilidad ante los obstáculos.

* Suelen ser más creativos, espontáneos y curiosos.

* Tienen más sentido del humor.

* Aguantan mejor las bromas.

* Manifiestan gran confianza en sí mismos.

* Son responsables y valerosos.

* Se prestan a cooperar, ayudar a los demás y a contribuir al bien social.

* Están más inclinados a luchar por un ideal y unos valores morales por los que vivir.

* Piensan bien de sí mismos y de los demás.

* Desarrollan más sus potencialidades ( son más listos).

* Saben disfrutar el presente y son felices.

Hasta en lo físico, dice el autor citado, se producen cambios notables a medida que se va incrementando la autoestima y el respeto a sí mismo. ¿Quién no recuerda la satisfacción que ha experimentado cuando ha obtenido algún éxito importante como, por ejemplo aprobar un examen, ganar una partida, etc.?

De aquí la importancia de estimular la autoestima como se señala más arriba.

El mismo autor en su obra "Educar hoy", apunta que un adolescente que haya desarrollado una imagen positiva de sí mismo estará más capacitado para:

" * Actuar de forma autónoma e independiente.

* Asumir responsabilidades.

* Afrontar nuevos retos y dificultades con entusiasmo.

* Estar orgulloso de sus logros.

* Demostrar amplitud de emociones y sentimientos.

* Tolerar bien la frustración."
Las causas y situaciones que pueden desembocar en que el sujeto adquiera una baja valoración de sí mismo son:

* Las comparaciones negativas frecuentes con sus hermanos por parte, sobre todo, de los padres.

* Los posibles déficits en las propias capacidades del sujeto.

* El rechazo por parte del grupo-clase en el que se encuentra.

* La recriminación en público de las incapacidades que presenta, tanto a nivel escolar como familiar.

Por eso, para favorecer que las personas que poseen una baja autoestima la mejoren, es conveniente actuar de la forma siguiente:

* Procurar realizar las correcciones que sean necesarias, a nivel individual, nunca delante de los demás compañeros y compañeras.

* Ponerlos ante actividades asequibles a su nivel y capacidad, y felicitarles en público cuando las resuelva satisfactoriamente. (a todos nos gusta que nos digan que somos muy buenos, muy guapos y muy listos)

* Por lo anterior, es de vital importancia la adaptación curricular en aquellos alumnos y alumnas que presentan una autoestima baja.

* Proponerles actividades que tengan muchas posibilidades de realizarlas con éxito, hasta que eleven su autoestima.

* Es necesaria la colaboración de la familia para conseguir una autovaloración positiva. El tutor/a debería establecer con los padres las pautas que éstos deben aportar y que estaría en la línea siguiente:

. Evitar la comparación negativa con sus hermanos/as.

. Evitar la recriminación constante de sus errores. En su lugar ayudarle a hacer bien las tareas que tenga que realizar.

. Valorar ante la familia los éxitos que vaya alcanzando.

. Estimularlo a que realice las actividades que se proponga.

. Estar pendientes para prestarles la ayuda necesaria para que realice con éxito sus actividades. Pero teniendo en cuenta que sea ayuda, no resolverle las actividades.

Cuando un alumno o alumna es rechazado por el grupo, el tutor/a y los demás profesores deben analizar su situación en el grupo y adoptar las medidas más oportunas. Como pauta se ofrecen las siguientes:

. Trasladar al alumno/a a otro grupo.

. Trasladarlo a otro grupo de trabajo, dentro de la misma clase.

. Cambiarlo de sitio.

. Motivar a los líderes del grupo a que favorezcan que el alumno/a se integre en los juegos y actividades del grupo.


En la casa, los padres deben tener en cuenta:

* Lo ya señalado de no hacer comparaciones entre los hermanos.

* Valorar positivamente todos los trabajos que haga: tareas escolares, tareas domésticas, etc, pero teniendo en cuenta que tienen que estar de acuerdo con sus posibilidades. En un principio, valorarlas aunque no están perfectamente bien hechas.

* Estimularlo/a a que realice sus tareas y actividades, para lo cual los padres han de estar pendientes de cuáles son estas.

* Encargarle la realización de tareas domésticas, siempre adecuadas a su edad y capacidad, y valorar positivamente su realización.
En el centro escolar, el profesorado, por su parte, tendrá en cuenta lo siguiente:

* Recordar que las correcciones deben ser en privado.

* Partir en la enseñanza de los niveles que los alumnos sean capaces de asimilar. Recordar la frase de Ausubel "Averigua qué es lo que sabe un niño, y empieza a enseñarle a partir de ahí".

* Realizar sesiones de autocrítica, para que los propios alumnos y alumnas indiquen su propia valoración.

* Estimular de forma sistemática a aquellos alumnos y alumnas que presenten dificultades a la hora de realizar las tareas escolares.

En mi libro Aprende y Enseña Jugando de la Editorial Absalon, los profesores y padres, pueden encontrar una Lista de Control para detectar el grado de autoestima de sus alumos e hijos, respectivamente.